RESULTADOS Y DISCUSIONES
Transformar la cultura operativa de la planta fue el verdadero motor detrás de la puesta
en marcha del Sistema de Auditorías 5S en Nordyne/Rheem, ya que este generó avances
considerables en la estandarización, la disciplina operativa y la capacidad de evaluar
las áreas productivas, administrativas y de soporte; partiendo de una condición inicial
crítica, en la que apenas el 31% de las áreas contaba con un sistema 5S activo y la
calificación promedio no superaba los 18 puntos sobre 100, de manera que, a lo largo
de seis meses de trabajo, el proyecto permitió construir una estructura sólida basada
en formatos oficiales, zonas claramente delimitadas, equipos 5S consolidados y un
sistema de auditorías que actualmente forma parte del ciclo operativo mensual de la
planta. Este hallazgo es consistente con lo reportado por Rahman et al. (2010), quienes
encontraron que el uso de listas de verificación estructuradas por área es la forma más
efectiva de evaluar el grado de implementación de 5S en plantas industriales, lo que
respalda la decisión metodológica tomada en este proyecto de construir formatos
diferenciados por tipo de zona.
Lograr una metodología propia representó, sin duda, uno de los grandes triunfos del
proyecto, pues uno de los resultados más relevantes fue la creación y estandarización
de formatos de auditoría 5S y RAIL, adaptados a los criterios del Rheem Production
System (RPS); estos, además, abarcan auditorías específicas para áreas productivas,
oficinas, almacenes, patios, casetas, comedores, baños y salas de capacitación. En
consecuencia, la incorporación de etiquetas visuales, listas de verificación diarias y
formatos especializados no solo fortaleció la alineación con los criterios de evaluación,
sino que también facilitó la detección oportuna de desviaciones. De igual manera, esta
práctica coincide con lo planteado por Attri et al. (2020), quienes señalan que la
estandarización de instrumentos de auditoría adaptados al contexto de cada
organización reduce significativamente la variabilidad en los resultados de evaluación
entre distintas áreas de una planta.
Por otra parte, reorganizar la planta para alcanzar mejores resultados marcó un cambio
significativo, ya que la división en 44 zonas operativas permitió, en primer lugar,
delimitar responsabilidades y, en segundo lugar, mejorar el flujo de las auditorías,
además de garantizar que cada área contara con un equipo asignado. Asimismo, esto
favoreció el establecimiento de métricas comparativas y, por consiguiente, posibilitó
que cada zona avanzara con metas claras hacia la madurez del sistema 5S + Safety. En
ese mismo sentido, este enfoque de zonificación es similar al utilizado por Veres et al.
(2018) en una empresa automotriz de Rumania, en donde la asignación de
responsabilidades por área específica fue determinante para alcanzar una correlación
positiva entre el nivel de 5S y la productividad global de la planta.
Fortalecer el compromiso del equipo humano fue clave para sostener el cambio, ya que